29 agosto 2006

MI CAMINO




CAMINANTE, SON TUS HUELLAS EL CAMINO, Y NADA MÁS.
CAMINANTE, NO HAY CAMINO. SE HACE EL CAMINO AL ANDAR.
AL ANDAR SE HACE EL CAMINO, Y AL VOLVER LA VISTA ATRÁS,
SE VE LA SENDA QUE NUNCA SE HA DE VOLVER HA PISAR

He recordado a Machado y a su teoría del camino, cada vez que he puesto en duda el por qué de tantos esfuerzos por estar aquí, entre mis hermanos africanos.

El camino que he hecho ha sido una pincelada, que me ha abierto más los ojos. Lameiras, Clara, Antonio, Casilda, Rafael Bri, Irmá Isabel, Los niños de Xai Xai, Heathe y Dodge, Francisca y Regina, Annet, el perro que durante tres días se llamo Juluis, Jonathan, Sai, Olga, Luis, Mito, Luisa, Joao, Colate, Agu, Iván, Sandra, Augusto, Fátima, María, Dani, Xenia, Eduardo, Amina, Susana, Rafael, Profeta, Jose, los manifestantes de Quelimane, los pasajeros anónimos de todas las Chapas…
Todos ellos han hecho posible que hoy pueda hablar de Mozambique. De las necesidades que tienen, después de haberlas visto (muchas); de lo que han luchado por salir adelante, después de haber escuchado testimonios reales, en su entorno, a su ritmo…; de lo que tienen, después de haber compartido lágrimas, comida y techo con muchos mozambiqueños que me han mimado como lo hubierais hecho cualquiera de vosotros. Por que a esto, es a lo que he venido. A vivirlo.
Ahora sé a qué huele esta parte de África, y me llevo muchos de sus sueños con la esperanza de para poder cumplirlos algún día. Al mismo tiempo que dejo aquí algunos de los míos, para rescatarlos cuando Mozambique se vuelva a cruzar en mi camino.
A partir de ahora y hasta que vuelva, tendré que luchar contra el olvido, para no dejar morir los sonidos que me han acompañado y me han hecho tan feliz… el de mis pies caminando con el peso del macuto por estas calles de arena, el de un niño reírse cuando le he sonreído, el que se oye al recoger agua de un pozo, el de las bicis que recorren cientos de kilómetros, el de los ronroneos de julius al acariciarle, el de una chapa que pincha una rueda, el de mis tripas cuando he tenido hambre, el de las ruedas de la silla de Agu…

Papá tenía razón al hablarme de etapas: Este mes empezó con un sueño, luego pasó a ser una realidad. Primero me acompañó el miedo a lo desconocido, luego la admiración a lo recién descubierto. Más tarde empecé a sentir agradecimiento por cada aproximación para por fin sentir cercanía, entendimiento y complicidad con la gente que me ha sonreído, mirado, preguntado, ofrecido comida, y abrazado. Ha sido un placer hacer realidad este sueño.
Cada noche en este tiempo, ha sido para mí, una lucha entre la nostalgia y el asombro hacia los descubrimientos. El macuto, el saco de dormir, la mosquiteras, la máquina de fotos y yo… ¡¡5400 km puff!!Ahora se que añoraré esto… a pesar del duro trayecto.
Dejo parte de mi corazón entre esta gente, al igual que algo de mi siempre se quedará entre mis niños hondureños. No todo es positivo al abrir tanto la mente y el corazón, el riesgo es que acabas por ser de todas partes. “Nuestra casa es el mundo, y nuestro hogar, la gente que nos quiere” (Papá, una de las muchas frases que ha clavado en los 4 o 5 emails diarios!)

Ahora sé que en todos estos días, en todos los kilómetros recorridos, he estado protegida no sólo por mi estrella sino por la preocupación, los ánimos, los besos y abrazos que todos me habéis mandado. Esa fuerza, que he recibido cada día desde Brasil, Méjico, Italia, Portugal, España y Londres es de la que me he alimentado, al mismo tiempo que me lleva de vuelta, a casa.
Gracias por estar a mi lado, sin vosotros, nada de este sueño sería real.
Esta noche me despedía del cielo africano, de su brisa, de su color, de sus estrellas… he visto una vez más brillar la mía, cercana, resplandeciendo casi más que ninguna, y he decidido dejarla aquí. Sé que va a hacer más falta por estas tierras. Yo os tengo a vosotros y con eso se que me sobra… se la regalo a Agu, a Amina, a Eduardo, a la mujer que camina con su hijo a cuestas en busca de agua, a los niños de Xai Xai, a los abuelos que todavía sostienen la mirada… a Julius.

Estoy contenta de volver, ansiosa por veros a todos, y poder seguir por un tiempo desde Madrid, este camino, que no es más que mi vida.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu blog ha sido mi lectura preferida de este veraneo. Lo q escribes es interessante, curioso, alegre, triste, humano, verdadero... de verdad emocionante. Gracias por compartir esta aventura preciosa. Un beso muy fuerte. tita

Carla Vieira dijo...

Alexia!

Estoy de acuerdo con Tita! Nos has tenido enganchados, por mi parte siempre buscando una conexion a Internet, no siempre facil, y leyendo con mucha emocion todo lo que te sucedia y decidias compartir...

Conociendote bien se que esto es solo el principio y sabes que estaremos a tu lado para poder desde aqui ayudar a todos estos amigos que durante 30 dias te han dado el apoyo alli...a 8000km de casa!

Creo que debemos todos pensar mucho en lo que esto ha supuesto: una ventana de aire fresco para todos los que nmos gustaria algun dia haber hecho o hacer ese viaje pero que en el fondon os falta tu coraje...para que engañarnos!!!no?

Asi que mañana por la mañana estaremos esperandote con los brazos abiertos para volver a tenerte por aqui el tiempo que pueda ser...hasta que vuelvas para volver a compartir, ayudar y hacer sonreir a esos niños que te ven paseando con tu macuto o con los que te bañas en esas impresionantes playas...

A la espera de proyectos y resultados de este viaje nos quedamos todos...me gustaria saber como ayudar desde aqui, como tantos otros lectores de tu blog, guardado ya en "Favoritos" en tantos ordenadores!

Un besazo, TQM

Carla Vieira dijo...

Alexia

No habia leido el relato de BANDA SONORA DEL VIAJE asi que ya me he puesto al dia y conseguiremos no solo esa cocina sino apadrinar a esos niños que tanto lo necesitan y que ahora finalmente estamos seguros de dar el dinero a alguien que les llegará!!

Tita y yo hemos hablado de esto y entre Madrid y Lisboa hay mucha gente que quiere confiar en alguien bueno para ayudar a Africa...lo conseguiremos!

Un besote Carla

Gonzalo dijo...

Tras tus miles de experiencias en Mozambique:

BIENVENIDA A CASA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

De vuelta a córdoba, no aún a la rutina, continuo leyendo tus relatos. Gon me mandó tu mensaje y, a pesar de estar pasándolo bien en ese momento, me hiciste sonreir de otra manera. Un besote. Ah! y bienvenida!. PiRu

Anónimo dijo...

ahora que te tengo cerca, y puedo porfin ver la expresion de tus ojos, te veo llena, completa...y propongo aqui una de mis muchas reflexiones:

si ayudar y compartir,llena tanto a las personas, y nos ayuda a ser felices, porque no lo ponemos mas en practika?

creo que ahora que tenemos todos una oportunidad, con algunos proyectos que estan en tu mente, creo que deberiamos cada uno dentro de su posibilidades ser un poco más feliz.

bs fab

CARLA VIEIRA dijo...

QUE BUENO TENERTE YA POR AQUI PERO LA VERDAD...HECHO DE MENOS TUS RELATOS...

UN BESITO FUERTE

Anónimo dijo...

Sencillamente eres increíble Alex. Nos conocemos desde hace ya muchos años y no puedo creer cómo has crecido y cómo has logrado que tu sueño fuera madurando hasta llegar aquí. Estás en el mejor momento de tu vida. Estás empezando a ver todo con una claridad cristalina, estás empezando a transmitirnos a todos tus ganas de vivir, tu energía, tu fortaleza, tu valentía...
Yo nunca lo dudé, pero me asusta ver que esto es sólo un aperitivo, el principio de algo grande, muy grande...y la mayor parte de nosotros no tenemos ni la valentía de empezar por ´donde tú lo has hecho...
Te deseo lo mejor.
Espero estar siempre cerca para poder verlo.
Te quiere

Lamstrum