22 junio 2008

LOS DOMINGOS SON SU DÍA... Y EL MIO!

Acabo de entrar, todavía tengo el pito colgado del cuello, los vasos del zumo de la merienda por lavar… pero no quiero dejar de escribir cosas de hoy, de estos días, de aquí… porque los días pasan, las anécdotas se acumulan, y me da pena no compartir con vosotros tantos gestos o conversaciones que me tocan cada día el corazón de alguna manera.
Hoy han sido muchos, os cuento de Damiâo… ha venido a jugar el fútbol, yo sabía quien era porque ya le tenía fichado... pero no he dicho nada y le he pitado y gritado como a todos, se ha bañado como todos, le he cortado las uñas como a muchos, ha merendado también, le he hecho cantar las canciones tan alto como al resto y ha participado en las carreras… con su ropa tan rota, tan rota que solo se unía por una pequeña costura… eran trapos. Pero los domingos vienen a jugar muchos niños que no son de Khanimambo. El único requisito para poder jugar al fútbol, recibir bao, merienda, cantar, bailar, hacer carreras.. el único requisito es ser niño. Damiâo lo es.

El domingo es el día que dedico a mis niños por completo. No es momento de echar broncas (aunque siempre caen algunas!), es momento de cantar, de bailar, de jugar, abrazar y hablar. El domingo es el día en que son mis niños más que nunca y todos, todos… a su manera buscan mi atención y mi gesto cómplice de cariño. Es alucinante pero es así.
Hoy ha sido un domingo muy especial… el primero después de mi vuelta y tenía tantas saudades… les he abrazado mucho.


Al final de las carreras (última actividad del día) siempre se quedan los que tienen algo más que necesita mi atención: una herida que curar, falta de uniforme o material escolar, algunos deberes que mandé… siempre se quedan 10 0 15. algunos se quedan solo porque no quieren volver a casa… esos necesitan una dosis extra de cariño, y también se la doy. Unos buenos abrazos y se van corriendo de alegría!!!

Damiâo se ha quedado y cuando le he preguntado que era… me ha dicho que estaba sufriendo. Que estaba solo y necesitaba ayuda.
Hay muchas formas de pedir ayuda. Después de 150 apadrinamientos he oido muchas personas pidiéndome ayuda… pero este niño… este niño no me la estaba pidiendo, me la estaba suplicando. Y son esos casos, cuando se me rompe el corazón mientras pronuncia las dichosas palabras que jamás nadie debería tener que pronunciar.

Que vive solo. Que su madre ha muerto y su padre y hermano también. que está en 4º de primaria y no tiene comida, ni familia, ni nada. Los dos hemos contenido el llanto. Los dos… fundiéndonos en un abrazo. No me ha querido soltar… y eso pasa pocas veces cuando son casi desconocidos.
Hoy mismo se ha llevado comida, ropa nueva, material escolar y le hemos medido para hacerle mañana el uniforme. Su cara era… simplemente de felicidad. O de justicia. Pero ni eso. Está solo y va a ser difícil encontrarle un familiar porque su familia vive en el norte de Mozambique. Encontraremos a alguien-

Lo mejor no ha sido nada de lo que he contado hasta ahora. Lo mejor ha sido Nelson, que estaba apoyado en unas de las columnas del porche mientras nos oía hablar a Damiâo y a mi… cuando le he dicho que ya no estaba solo, y que estaba yo aquí con sus 160 hermanos más… Nelson se ha unido a nosotros, y le ha dicho que el ahora es su hermano.

Aquí acaba mi relato. Me he quedado sin palabras…. Nelson le ha sonreído con sus dientes limpios, y lo que he sentido en ese momento… lo que he sentido no puedo explicároslo.

Khanimambo existe.

1 comentario:

Carla dijo...

Sé que es tu dia...y lo entiendo pq fue mi llegada a Khanimambo. Un pito que no para de sonar; los niños más que jugar al futbol se jalean y corren por la arena detrás del balón todos como una piña; las niñas cantando...

Es lo mejor!

Y no sabes lo que me alegro que ayudes ahora a Damiao pq tiene que estar muy mal para pedirtelo asi...te lo digo por verles como son...

Espero que tenga padrino, sino avisame y buscamos a alguien rapidamente!

Un beso Coach Vieira